El Presidente y su pareja salieron esta tarde, antes de partir hacia la Quinta de Olivos, su nuevo lugar de residencia.
Javier Milei y Fátima Florez salieron durante la tarde del lunes para saludar en el balcón de la Casa Rosada. Pasaban por la Plaza de Mayo peatones argentinos y turistas. Lo hizo en la previa de su mudanza a la Quinta de Olivos, quien a partir de hoy será su nuevo lugar de residencia tras su larga estadía en el Hotel Libertador.
El saludo del Presidente y su novia no fue para nada extenso, luego de unos minutos, volvieron a ingresar al edificio. Poco tiempo después, ambos partieron en auto con destino hacia Olivos. Todavía, no pueden permanecer allí los perros de Javier Milei, su “hijos de cuatro patas”, como los llama.
En referencia a esto, en las últimas horas había explicado que “Lo que pasa es que todavía no se pueden mudar mis hijitos. Sucede que los mastines son muy grandes y salieron excedidos en el promedio de la raza”.
Agregó: “Hay uno que mide dos metros en dos patas y pesan más de 100 kilos. La casa que podíamos adaptar para que ellos estén no es una construcción muy firme como para que estén caniles de hierro y todas esas cosas. Necesitábamos refuerzos con materiales que son importados. Como no quiero utilizar ningún privilegio asociado a mi posición, estoy en la cola de esperando que lleguen los materiales para hacer eso”.

