El presidente de Ecuador había cruzado al argentino por sus declaraciones sobre María Duarte. “Sabe usted el respeto que le dispenso”, escribió.
Guillermo Laso es el presidente de Ecuador, quien en las últimas horas cruzó a Alberto Fernández por sus declaraciones sobre el ex mandatario Rafael Correa y María Duarte. Ahora, para calmar las aguas, Alberto Fernández le envío una carta.
“Con más pesar he leído sus comentarios originados en la salida de Ecuador de María de los Ángeles Duarte se encontraba refugiada en la embajada argentina en Quito y a la cual Argentina había concedido asilo político por razones por razones humanitarias”, comenzó el escrito que firmó y publicó en sus redes.
Agregó: “Necesito poner en relieve que en nuestra embajada se encontraba refugiada una persona que gozaba de plena libertad. No tenía la Argentina ni el deber de custodia sobre ella ni ninguna capacidad de acotar sus movimientos”. Siguió: “La salida de la sede de la embajada escapa absolutamente a la voluntad y a la capacidad de decidir de las autoridades diplomáticas”.
“La reacción desmesurada del señor Presidente de expulsar al embajador argentino es lo que verdaderamente lastima el buen vínculo que argentinos y ecuatorianos mantendremos a pesar suyo. La gravedad y la injusticia de esa decisión demuestra que es su exceso lo que verdaderamente lastima la relación de nuestros pueblos”, sentenció.
Determinó que “esta situación es fácil de remediar” y marcó que “solo con que reflexione sobre lo que ha hecho y corrija el error bastará”. Sumó: “Además, si es que me lo permite, debería buscar a los responsables de su administración que no tuvieron la debida diligencia para impedir la circulación libre de una persona cuya captura reclamaban. Allí están los responsables”.
“Sabe usted el respeto que le dispenso”, dijo Fernández. Y añadió: “Sabe también que quiero que la institucionalidad ecuatoriana se preserve. Pero quiero que sepa también que a todos debe lastimarnos que en su Patria, como en la mía, como en Brasil o como en Chile la Justicia se haya puesto al servicio de quienes persiguen opositores”.
Finalizó: “Reciba estas palabras con el sincero afecto de siempre. Haga el esfuerzo de no mezclar este incidente producto de la impericia de oficiales del Estado ecuatoriano con el amor que a nuestros pueblos vincula”.

