Tras su comparación entre el fiscal Nisman y Luciani, el Presidente explicó que “mi respuesta pone en crisis un relato de que lo de Nisman fue un homicidio”.
El miércoles por la noche, Alberto Fernández brindó una entrevista en TN y dijo una polémica frase: “Nisman se suicidó, yo espero que no haga algo así Luciani”. Este miércoles, defendió sus dichos y no se mostró arrepentido. Aseguró que “hubo una enorme tergiversación”.
“La pregunta no fue sobre la seguridad de los fiscales, la pregunta fue si yo temía que a los fiscales les sucediera lo mismo que a Nisman. y cómo la pregunta hablaba de él particularmente, contesté lo que creo: Nisman se suicidó y no encuentro ningún motivo para que eso ocurra con el fiscal”, dijo el Presidente en El Destape Radio.
Siguió: “Si la pregunta era ‘¿cómo se preocupa usted por la seguridad de los fiscales?’, yo hubiera dicho: ‘En mi gobierno no amenazamos, ni perseguimos, ni operamos sobre los fiscales ni jueces y por lo tanto nadie debe sentirse en riesgo’”.
“El problema central, también debo confesarlo, es que mi respuesta pone en crisis un relato del periodismo que insiste en decir que lo de Nisman fue un homicidio y hasta acá no hay ninguna prueba que diga semejante cosa”, recalcó el Jefe de Estado.
Sentenció que “yo entiendo que desbaratar el relato los complique, pero hablé francamente de lo que veo. Hasta Netflix le dedicó un documental de seis capítulos al tema y saca más o menos la misma conclusión que yo”.

