Así se expresó el Presidente en relación al juicio político que inició contra Horacio Rosatti. Indicó que hubo “un avance inadmisible del Poder Judicial”.
Este domingo, Alberto Fernández confirmó, en su primer mensaje del año, que impulsará un juicio político contra Horacio Rosatti, el presidente de la Corte Suprema de Justicia. Es en el marco de la resolución favorable a la Ciudad de Buenos Aires en torno a la coparticipación, y está apoyado por varios gobernadores. Habló y fue muy crítico.
“Uno ha visto cosas muy obscenas a la vista de la ciudadanía y en un Estado de Derecho: lo que vimos en Lago Escondido fue terrible”, expresó en diálogo con C5N desde Brasil. Agregó: “Esto me parece muy preocupante: vemos a jueces, a fiscales, con un vinculo absolutamente promiscuo con empresarios, todos coinciden en una lógica, que es una lógica judicial estigmatizada, y ser tan sumisos con las singularidades de otros”.
“Debo impedir que se siga manipulando el Consejo de la Magistratura con insólitas interpretaciones jurisprudenciales que permiten al Poder Judicial entrometerse en las decisiones del Congreso Nacional”, continuó el mandatario.
Subrayó que “en los últimos meses se ha visto un avance inadmisible del Poder Judicial de la Nación sobre los otros poderes en la Argentina”. Ante esto, sentenció que “diversas publicaciones jamás contradichas, han dejado al descubierto lo que desde hace mucho tiempo vengo advirtiendo: el vínculo escandaloso entre parte de la política y la Justicia”.
Finalizó: “Los diálogos entre funcionarios judiciales y políticos de la oposición en los que se anticipan decisiones y recomiendan fundamentos políticos para ser usados a la hora de decidir judicialmente casos con trascendencia institucional indudable, han quedado impúdicamente expuestos ante el asombro generalizado”.

