El agua bajó, pero la situación sigue siendo dramática. Continúa la asistencia y la búsqueda de las personas que aún siguen desaparecidas.
La situación de Bahía Blanca todavía es dramática. Paso el fin de semana, el agua bajó, dejó las calles, las casas y los autos, pero la tragedia permanece en la localidad de la Provincia de buenos Aires. Hay hasta el momento 16 muertos, casi 1.000 evacuados y destrozos por doquier.
El Gobierno nacional y el bonaerense trabajaron conjuntamente el día posterior al temporal. Patricia Bullrich, Luis Petri y Axel Kicillof estuvieron en el lugar. Mientras, Javier Milei canceló su viaje a Mendoza y monitoreo la situación desde la Quinta de pesos, agradecido por el intendente Susbielles, aunque aseguró que la ciudad necesitará “más de 400 mil millones de pesos”.
Las autoridades todavía continúan con la búsqueda de las personas que están desaparecidas. El caso más conmovedor es el de las hermanas Delfina y Pilar Hecker, de 1 y 5 años, respectivamente.
Por otra parte, sigue la asistencia. Además de ambos gobiernos, la gente se encarga de entregar la ayuda necesaria a los damnificados en Bahía Blanca. Cáritas, otras fundaciones y los clubes más grandes de la Argentina, entre otras entidades, reciben donaciones.
Los principales artículos que se necesitan para la ayuda son: agua potable envasada, artículos de limpieza, productos de higiene personal, ropa de abrigo, ropa de cama y colchones.

