Conmovido por la situación entre Rusia y Ucrania, el Sumo Pontífice hizo un discurso muy fuerte. “De nuevo la paz de todos es amenazada por los intereses de pocos”, sostuvo.
“A pesar de los esfuerzos diplomáticos de las últimas semanas se están abriendo escenarios cada vez más alarmantes”, sostuvo Francisco en su discurso. Y agregó que tanto él como muchas personas están sintiendo “angustia y preocupación”. “De nuevo la paz de todos es amenazada por los intereses de pocos”, añadió.
El Papa llamó a los responsables políticos “a hacer un examen de conciencia ante Dios, que es el Dios de la paz y no de la guerra, Dios que nos quiere hermanos y no enemigos”.
“Rezo para que todas las partes implicadas se abstengan de cualquier acción que provoque más sufrimiento a las poblaciones y desacredite el derecho internacional”, dijo.
También exhortó a que “ante la insensatez diabólica de la violencia” resuenen “las armas de Dios”, al anunciar para el próximo 2 de marzo, miércoles de ceniza, «una jornada de ayuno y oración por la paz».

