El Presidente fue criticado por sus charlas con Vladimir Putin y Xi Jinping. Entre otras cosas, sostuvo que “no voy a imponer un régimen maoísta en Argentina”.
La semana pasada, Alberto Fernández realizó una gira que tuvo como principales destinos a Rusia y a China, y que finalizó en Barbados. Las dos primeras paradas generaron algún tipo de polémica, sobre todo por sus charlas con Vladimir Putin y Xi Jinping.
“No sé por qué viajar Rusia y China significa tener mala relación con EEUU”, expresó en diálogo con Radio 10. Remarcó luego que “el mundo hoy es multilateral. Eso nos obliga a vincularnos, a tener relaciones maduras y de respeto; aplica a la inmensa mayoría del mundo, no hay amigos ni enemigos permanentes: hay que trabajar en favor de los intereses que la Argentina necesita”.
Siguió con la misma lógica: “El mundo no es bipolar: Rusia y China tienen capitales privados que ganaron mercados en el mundo. El principal socio comercial de Estados Unidos es China.Cuando hablé de abrir la puerta de Rusia a la Argentina, hablé de inversiones, no significa que pretenda instalar un régimen maoísta en nuestro país”.
También resaltó que el acuerdo para ingresar a “la Ruta de la Seda no nos pone condicionamientos políticos”. Agregó: “Creo que dimos un paso muy significativo y que espero poder dar pasos en el mismo sentido en Europa, en Brasil y en los demás países del mundo”.

