Quien tuvo dos mandatos como Jefe de Estado se impuso por 5 puntos contra el actual mandatario, pero no logró el 50% por lo que habrá ballotage: se realizará el 30 de octubre.
El domingo se llevaron adelante las elecciones presidenciales en Brasil, en las que estaban posadas muchas expectativas. Los principales protagonistas fueron Lula da Silva y Jair Bolsonaro, el ex mandatario se impuso por 5 puntos sobre el actual Jefe de Estado, pero no llegó al 50% de los votos, por lo que habrá ballotage el 30 de octubre.
Desde su búnker de campaña, Lula aseguró que “la lucha continúa hasta la victoria final”. Y agregó: “Siempre consideré que íbamos a ganar las elecciones y les garantizo que vamos a ganar estas elecciones. Para nosotros esto es aplazar un poco”.
A la vez, analizó que “tenemos que viajar más para convencer a la sociedad brasileña de lo que estamos proponiendo. La lucha continúa hasta la victoria final. Esperamos contar con el apoyo de ustedes”.
Bolsonaro, por su parte, se mostró optimista más allá de esta derrota: “Tenemos una segunda vuelta por delante: podremos mostrarle a la población que la inflación está bajando y que el Gobierno no ha dejado de atender a los más pobres”. Sentenció: “Entiendo que hay una voluntad de cambio, pero ciertos cambios pueden ser para peor”. Y sobre esto, cargó contra países de la región, por ejemplo éste: “Mi preocupación es que Brasil siga el camino de Argentina, Colombia, Venezuela y Nicaragua”.

