En el acto por el 9 de julio en Tucumán, se expresó por la polémica con el país vecino. Además, habló en torno a las vacunas: “Nunca esperen de mí que firme algo que arruine la vida del pueblo argentino”.
Este 9 de julio, Alberto Fernández estuvo en Tucumán por el acto central del 205° aniversario de la Declaración de Independencia. En ese contexto, hizo fuertes declaraciones tanto en torno a la acusación de Bolivia contra la gestión de Mauricio Macri, como así también sobre las vacunas y la deuda.
“Mi modelo no está en los que mandan balas de goma a Bolivia. Mi modelo sigue siendo San Martín, Güemes y Belgrano”, expresó el Presidente. Y agregó que “quiero pedirles disculpas al pueblo de Bolivia porque un gobierno argentino mandó armamento para parar la protesta de un pueblo que se levantaba en contra un golpe militar”.
“Es casi irónico que tengamos que enfrentar el día de la hermandad entre la Argentina y Bolivia con semejante locura”, dijo. Y marcó: “Cuando miro la historia veo que se repite porque hay muchos ahora que no quieren que seamos libres, seamos soberanos, tengamos independencias y siguen pensando una patria para algunos”.
Asimismo, teniendo en cuenta lo sucedido el jueves en el Congreso, indicó: “Nunca esperen de mí que firme algo que arruine la vida del pueblo argentino, nunca. Espero que me entiendan, porque si alguien espera que yo claudique ante acreedores o laboratorios se equivoca, no lo voy a hacer, antes me voy a mi casa. No tendría cara para entrar a esa sala (destacando la Casa de Tucumán) si hiciera algo semejante”.
Por último, sobre la deuda del FMI, también apuntó a la oposición: “Simplemente nos costaba ponernos de acuerdo en los términos de un contrato. Cuando pongo mi firma, estoy comprometiendo a generaciones. Me hubiera encantado que piensen así quienes se endeudaron con el FMI. Si hubieran pensando en el futuro, hoy millones de jóvenes no lo tendrían hipotecado”.

