El Presidente se refirió a la empresa. Contó que “retrocedí de la estatización, pero seguimos trabajando la alternativa del cramdown. Tenemos un escenario más favorable que aquél”.
En el comienzo de la pandemia y la cuarentena más dura en la Argentina, el caso Vicentin fue uno de los más resonantes en el país. Después de mucho tiempo, Alberto Fernández volvió a expresarse en relación a eso. Sostuvo que “el problema es que lo convierten en un problema ideológico. Y no es un problema ideológico, es un problema de oportunidad”.
Se mostró a favor de “una empresa testigo que ordene el mercado”. Sumó: “No es algo menor. Nosotros en materia alimenticia tenemos que hacer algo que nos permita de algún modo intervenir para ordenar estas cosas. No se trata de la Junta Nacional de Granos, sino de buscar más herramientas”. Agregó que descartó a Vicentin porque “era hacerle un favor a los acreedores, no a la Argentina”.
En un entrevista con Página 12 añadió: “En el escenario actual, en el que la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe ha intervenido y se podría dar la posibilidad de cramdown, yo dije estudiémoslo porque es posible. Lo que no es posible es esta lógica de ‘expropiemos empresas de cualquier modo’ porque después se paga lo que no corresponde. Y yo no quiero hacer eso”.
Concluyó: “Yo estoy convencido de que lo que nosotros tenemos que garantizar es terminar con estos oligopolios, monopolios, y cuando estos sistemas existen, como el caso de las 7 u 8 cerealeras que existen en Argentina, si el Estado tuviera una cerealera que exporta, tendríamos posibilidades de intervención en favor del mercado, en favor de los argentinos. Pero eso no hay que hacerlo de cualquier modo”.

