El papa se refirió a la invasión rusa en Ucrania. En el Ángelus de este domingo lamentó “los ríos de sangre y de lágrimas que corren”.
Este domingo el papa llevó a cabo el Ángelus en el Vaticano. En ese marco se refirió a la invasión de las tropas rusas a Ucrania. Subrayó que “la Santa Sede está dispuesta a hacer de todo, a meterse en servicio por esta paz”.
Lamentó también los “ríos de sangre y de lágrimas que corren” en la nación europea y que “las víctimas son cada vez más numerosas, así como las personas que huyen, especialmente madres y niños”. Sumó: “No se trata solo de una operación militar, sino de guerra, que disemina muerte, destrucción y miseria”.
“En ese país martirizado crece la necesidad de asistencia humanitaria. Reitero mi llamado para que se aseguren los corredores humanitarios, que se garantice la ayuda a las zonas asediadas para ofrecer vital socorro a nuestros hermanos y hermanas”, añadió Francisco en su discurso.

