El fiscal Juan Manuel Dávila expuso en el alegato y sentenció que son coautores del asesinato de Fernando Báez Sosa.
Este miércoles se llevó a cabo la primera jornada de alegatos en el marco del juicio oral contra los ocho rugbiers acusados por el asesinato de Fernando Baéz Sosa, tres años atrás, a las afueras de un boliche de Villa Gesell. El comienzo quedó a cago de los fiscales Gustavo García y Juan Manuel Dávila.
Pidieron la pena de prisión perpetua para todos por igual. El delito que se les imputa es homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas. Indicaron, de esta manera, que son coautores del homicidio.
Sumaron que Máximo Thomsen, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Blas Cinalli, Ayrton Viollaz, y Luciano, Ciro y Lucas Pertossi tuvieron el “co-dominio del hecho, la posibilidad de emprender, proseguir y detener el curso causal del delito”.
Luego, los fiscales brindaron detalles del accionar de cada uno de los jóvenes en el hecho que finalizó con la vida de Fernando. Contaron quiénes pegaron, quiénes fueron los encargados de frenar a los amigos de la víctima, y cómo Máximo Thomsen dio el golpe final.

