El efecto de la guerra en Europa se hace sentir en los mercados de granos, según señala un informe del Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
La guerra desatada en Europa no cesa. Y además de captar la atención de la humanidad, tiene injerencia en los mercados. Según señala un informe del Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), Rusia y Ucrania suman el 78% del comercio mundial de aceite de girasol, el 28% del comercio de trigo y el 19% del maíz. Entonces, “la posibilidad real de una restricción se tradujo en un aumento de los precios, pero también en una elevada volatilidad en estos mercados reflejando el nivel de incertidumbre reinante”, destacó el informe que publica Infobae.
De esta manera, las cotizaciones de los commodities tuvieron un salto muy considerable durante esta semana, con una volatilidad pocas veces vista, que repercutieron en avances en los precios que rondan entre el 2% y 19%, siendo el trigo y el aceite de soja los que tuvieron las mayores variaciones, destacó el INAI. En el mercado de Chicago, por caso, la soja y el aceite de soja llegaron a negociarse con valores cercanos a los máximos históricos USD 646 y USD 1.644 la tonelada y cerraron la jornada a USD 610 y USD 1.587 la tonelada.
Es por esto, que teniendo en cuenta el movimiento de los precios y las cantidades de diferentes granos que todavía puede exportar la Argentina (a la fecha las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior, DJVE. alcanzaron el 45% del total de la campaña 2021/22, mientras que en el caso del trigo es del 95% y en el maíz del 60%), el INAI estima que por la suba de precios, el aumento en el valor de las exportaciones como consecuencia del conflicto sería de USD 1.800 millones, lo que es equivalente a un incremento del 5% del valor exportado. En relación a la campaña previa, generaría USD 3.600 millones adicionales, un incremento del 10%, aseguró la Fundación.
