El ex mandatario cargó contra la Vicepresidenta por el ataque a su despacho del Congreso. “En 2017 estaba bien tirar piedras y ahora está preocupada”, sostuvo.
Mauricio Macri habló y fue muy crítico con Cristina Fernández de Kirchner en relación a su postura tras el ataque a su oficina del Congreso. Recordó lo sucedido en 2017, cuando durante su gestión el recinto fue destrozado por, según la hoy oposición, 14 toneladas de piedras.
En ese marco, remarcó: “En ese momento estaba bien tirar piedras y ahora la Vicepresidenta está preocupada. No se preocupó tampoco por los policías. Rechazo visceralmente ese tipo de violencia, pero me genera repudio que ella se pone en protagonista cuando hubo 5 policías que fueron a un hospital, dos de ellos mujeres. Hay gente que piensa que la policía no son seres humanos, que están para que inadaptados los agredan. Esto se termina si los que hacen estas cosas van presos”.
En LN+, subrayó además que “es una habilidad que tiene victimizarse y siempre giran la cosas de victimarios a víctimas. Siempre hay alguien externo que no les permite, los boicotea, pero se boicotean ellos mismos con esas ideas anacrónicas que no funcionan en ninguna parte. Sistemáticamente atacan los cimientos de una sociedad organizada”.
Y también le apuntó a la Vicepresidenta por las internas en el Frente de Todos. Indicó que “no sabe dónde pararse. Su único objetivo era lograr la impunidad sobre los zafarranchos que se le endilgan y después torturarme a mí”. Siguió: “Eso ve que no le ha funcionado porque hay un sector de la justicia que resistió con dignidad. Las fórmulas fantasiosas de gastar sin límite y prometer lo imposible te chocan contra la pared. Puede creer que hay una alternativa pero es muy minoritario. El nivel de entendimiento de la gente hoy no es el mismo que el que tenía hace cuatro años. Hoy la gente puede comparar una cultura del poder distinta entre la que hubo en el 2015 y esta. Nos quieren mentir en la cara y hacer creer que somos estúpidos”.
Por último, sobre el Fondo Monetario Internacional, expresó: “La Argentina tuvo que tomar deuda porque heredamos un déficit fiscal monumental. La gastamos en reemplazar deuda que ya tenía la argentina. El FMI no es el cuco, es el espejo en el que los argentinos no nos quisimos mirar porque son los otros países. Te dice que te tenés que arremangar, que no podes pedir prestado. Esos países nos dieron una mano enorme para ver si podíamos continuar en el rumbo que íbamos. Hubo gente que se tentó con la musiquita del asado gratis y soluciones fantasiosas y volvimos para atrás. Pero la realidad es que el mundo nos ayudó, era ventajoso para la Argentina tomar el préstamo del FMI”.

