Uno de los rugbiers rompió en llanto luego de que declare su madre y se expresó. También declaró la mamá de Blas Cinalli, Paula.
Luego de escuchar a su madre, Máximo Thomsen rompió en llanto y pidió la palabra en el juzgado de Dolores. Se trata de uno de los rugbiers más complicados, ya que es quien le habría pegado la patada mortal a Fernando Báez Sosa. “Quiero pedir disculpas porque jamás en la vida se me hubiese ocurrido matar a alguien”, comenzó.
“Escuché varias cosas sobre mí varios años. No reconocía porque generaban tanto odio hacia mi persona, yo jamás en la vida tendría esa intención”, continuó. Y sostuvo que “es algo que nunca en la vida hubiese buscado. Jamás en la vida hubiese sido mi intención. Quería hoy en este lugar dar la realidad de lo que pasó eso día, esa noche”.
Describió: “Al otro día supe lo que había pasado. Cuando estábamos todo en el piso la policía nos dice: ‘¿Ustedes saben por qué están acá? Ustedes mataron un pibe’. Ahí me empezó a dar vueltas todo en la cabeza y me puse a vomitar, pero yo hasta el día siguiente no lo creía, mi cabeza no lo podía procesar porque yo no lo entendía”.
Contó cómo vio la pelea y dónde estaba en ese momento, afirmó: “Cuando entré a la ronda recibí el golpe y pegué una o dos patadas, no sabría a quién ni cómo”. Ante la pregunta de si le pegó a quien estaba en el suelo, contestó que “no sé, no recuerdo a quien le pegué ni cómo. En el momento estaba como en shock con todo lo que había pasado antes y entré en esa situación”.
Instantes antes había declarado su madre, quien contó: “Me operé, hice rayos y quimioterapia, sigo en tratamiento. Lo dejé para poder venir acá. Lo único que hago es salir de mi casa para ir a ver a mi hijo a la cárcel e ir al médico. Así hace dos años. No puedo mas no puedo seguir sobrellevando todo esto. Es una pesadilla”.
Lo mismo hizo Paula, la mamá de Blas Cinalli: “Fue un desastre, una desgracia muy grande. No quiero ni pensar lo que habrán pasado los papás de este chico, pero nosotros también lo sentimos y sufrimos mucho”.
Sentenció: “Todo esto nos afectó mucho, fue un hecho desgraciado, una desgracia muy grande. Personalmente, siento muchísimo que nos afectó a todos, nos sigue afectando, no quiero ni pensar lo que deben haber sufrido los padres de este joven fallecido, pero todo lo que se ha creado alrededor, seguimos sufriendo ataques personales y familiares con todo el show mediático que nació a partir de esta desgracia tan grande. He recibido ataques, no de la gente que me conoce, pero he sufrido ataques. El abogado presente ha llamado a mi hijo ‘hijo de puta’ y eso realmente corona una serie de hechos desgraciados que han nacido el 18 de enero de 2020”.

