El Pontífice se expresó a través de una carta dirigida hacia el monseñor Víctor Manuel Fernández en agradecimiento por el acto que se realizó en la Catedral de La Plata.
El papa envió una carta dirigida al monseñor Víctor Manuel Fernández, en agradecimiento por un acto que se llevó adelante en la Catedral de La Plata y en el que estuvieron presentes dirigentes oficialistas y opositores. Habló sobre el país en el escrito que llevó su firma.
Comenzó: “Me llegaron varias repercusiones del acto que se organizó el pasado jueves 29 y quiero hacerles llegar a quienes asistieron mi más sentido agradecimiento”. Siguió: “Ahora tengo una deuda con todo el mundo y me falta visitar muchos países grandes, especialmente algunos que nunca recibieron la visita de un papa, sin embargo siempre llevo a mi Argentina en el corazón”.
“Me llegó la información de que estuvieron representados sectores de todos los colores de la política, otras confesiones religiosas, personas de la educación, de la cultura, de la empresa, de la justicia, etc. Y junto con ellos, estaban presentes los trabajadores más humildes y los pobres que caminaron como movimientos sociales, sostenidos por su fe y llevando a La Virgen y a San Cayetano. Han formado juntos un hermoso cuadro”, dijo también.
Y finalizó el escrito: “Me consuela el alma que mi persona haya hecho posible ese momento de comunión, de encuentro más allá de las diferencias, porque a veces estas pequeñas ‘treguas’ impiden que sigan avanzando la violencia y los enfrentamientos. Eso nunca hace bien a un país y termina lastimando sobre todo a los que más sufren. Porque hay mucho para hacer en Argentina,, para que todos puedan vivir de la dignidad del trabajo y para que no haya ciudadanos de segunda. Pero nada importante ni estable se logrará con la polarización agresiva”.

