Tiene que ver, entre otras cosas, porque la mayoría de los pacientes son muy jóvenes para vacunarse contra el virus. La enfermedad causo 450 casos en todo el mundo y al menos 12 muertos.
La hepatitis aguda grave preocupa a médicos y científicos de todas partes del mundo. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) informó que son 450 los afectados y que al menos 12 de ellos fallecieron.
The Lancet, una de las revistas médicas más prestigiosas del mundo, publicó este viernes un informe realizaron por los doctores Petter Brodin y Moshé Arditi. En él se indicó que los casos podrían estar vinculados con el coronavirus.
“Recientemente, ha habido informes de niños con una forma aguda grave de hepatitis en el Reino Unido, Europa, EE. UU., Israel y Japón. La mayoría de los pacientes presentan síntomas gastrointestinales y luego progresan a ictericia y, en algunos casos, insuficiencia hepática aguda. Hasta el momento, no se han encontrado exposiciones ambientales comunes y un agente infeccioso sigue siendo la causa más plausible”, comenzaron contando.
“Los virus de la hepatitis A, B, C, D y E no se han encontrado en estos pacientes, pero el 72 % de los niños con hepatitis aguda grave en el Reino Unido a los que se les realizó la prueba de un adenovirus tenían un adenovirus detectado, y de 18 casos subtipificados en Reino Unido, todos fueron identificados como adenovirus 41F. Este no es un subtipo infrecuente, pero afecta predominantemente a niños pequeños y pacientes inmunocomprometidos. Sin embargo, hasta donde sabemos, no se ha informado previamente que el adenovirus 41F cause hepatitis aguda grave”, marcaron.
Y afirmaron que “es probable que las pruebas serológicas en curso arrojen un mayor número de niños con hepatitis aguda grave e infección por SARS-CoV-2 previa o actual. Se informó que 11 de los 12 pacientes israelíes habían tenido COVID-19 en los últimos meses, y la mayoría de los casos de hepatitis informados fueron en pacientes demasiado jóvenes para ser elegibles para las vacunas COVID-19. La infección por SARS-CoV-2 puede provocar la formación de un reservorio viral”.
Continuaron: “La persistencia viral del SARS-CoV-2 en el tracto gastrointestinal puede conducir a la liberación repetida de proteínas virales a través del epitelio intestinal, lo que da lugar a una activación inmunitaria. Tal activación inmune repetida podría estar mediada por un motivo de superantígeno dentro de la proteína del pico del SARS-CoV-2 que se parece a la enterotoxina estafilocócica B, desencadenando una activación amplia e inespecífica de las células T. Esta activación de células inmunitarias mediada por superantígenos se ha propuesto como un mecanismo causal del síndrome inflamatorio multisistémico en niños”.
“Planteamos la hipótesis de que los casos de hepatitis aguda grave en niños notificados recientemente podrían ser consecuencia de la infección por adenovirus con trofismo intestinal en niños previamente infectados por SARS-CoV-2 y portadores de reservorios virales”, concluyeron.

