Al encabezar la ceremonia, el arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires sostuvo que “a muchos les falta el termómetro social de saber lo que viven los argentinos de a pie”.
Como cada 9 de Julio, se celebró el Tedeum en la catedral Metropolitana. Tal como lo marca el protocolo, estuvo presente Javier Milei y fue encabezado por el arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva. Críticas del religioso hacia el Presidente de la Nación.
Comenzó: “Señor Jesús, muchos argentinos están haciendo un esfuerzo enorme, un esfuerzo que conmueve, un esfuerzo esperanzador”. Prosiguió: “No permitas que lo cascoteemos con intereses mezquinos, con la voracidad del poder por el poder mismo, con conductas reprochables que sólo demuestran que a muchos les falta el termómetro social de saber lo que viven los argentinos de a pie. No hipotequemos el futuro”.
“Demasiadas cosas ya hicimos mal en el pasado del que nadie se hace cargo, aunque el resultado es que en Argentina seis de cada diez chicos son pobres; niños con hambre revolviendo basura, chicos no escolarizados, o con una instrucción demasiado básica, no pudiendo leer de corrido o interpretar un texto”, siguió en el Tedeum.
En relación al Plan Nacional de Alfabetización, sumó: “La educación básica tiene que ser el primer objetivo de un plan de desarrollo, porque el hambre de instrucción no es menos deprimente que el hambre de alimentos: un analfabeto es un espíritu subalimentado”.
Finalizó: “Si los congresales de Tucumán en 1816 insistían en sus diferencias sobre el modelo para la organización nacional, o sus distintas concepciones ideológicas, sin buscar consensos, todavía estarían discutiendo en la casa de Tucumán, aunque no sé si con los gritos, descalificaciones, expresiones vulgares y agresiones, a las que nosotros tristemente estamos acostumbrados hace años”.

